La inteligencia artificial puede ayudar a los inversores a sintetizar información de los documentos regulatorios de las empresas, pero siguen existiendo riesgos, afirmó Paul Atkins, presidente de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).

Al hablar ante el Comité Asesor de Inversores de la SEC, Atkins afirmó que la IA ofrece «grandes posibilidades», aunque hizo hincapié en la necesidad de considerar cuidadosamente su creciente papel en la divulgación corporativa.

«Con ese fin, las perspectivas de este Comité y de los participantes del panel de hoy sobre la creciente influencia de la inteligencia artificial —y su posible papel en la divulgación corporativa— son importantes para la Comisión», afirmó Atkins.

El panel examinó cómo la IA está cambiando tanto la forma en que las empresas preparan sus divulgaciones como la manera en que los inversores buscan y analizan información. En 2024, la SEC afirmó que había observado un aumento significativo en el número de empresas que mencionan la IA en sus informes anuales y señaló que sus normas podrían exigir divulgaciones sobre cómo utiliza una empresa la IA y los riesgos relacionados.

El año pasado, el Comité Asesor de Inversores de la SEC aprobó una recomendación que exigiría a las empresas adoptar una definición de IA, divulgar «mecanismos de supervisión de la junta directiva» para el despliegue de la IA y, si es relevante, informar sobre cómo el uso de la IA afecta a sus operaciones comerciales. Sin embargo, esas son recomendaciones y no una norma formal de la SEC.

El jueves, Atkins afirmó que la IA podría ayudar a reducir los costes y esfuerzos necesarios para preparar divulgaciones, pero insistió en que no debería sustituir al criterio humano.

«Su susceptibilidad a los errores y las alucinaciones sigue siendo una preocupación importante en el contexto de las divulgaciones en las que los inversores se basan para tomar decisiones informadas», afirmó Atkins. «Debemos seguir sopesando esto en nuestras decisiones regulatorias.»